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Historias interesantes para leer largas

Autor: Sam John Valdés | Publicado: abril 08, 2021

Cuentos cortos y largos para leer en un ratito libre

No soy un escritor famoso, pero tengo buena imaginación y escribo solo por hobby. Espero entretenerte y agradezco que visites mi blog. Aquí encontrarás cuentos y reflexiones que surgieron de repente y que he plasmado por escrito. Todas las historias están abiertas a críticas constructivas.

Índice

La Última Vez

Una mañana de verano, Franklin, un joven de 18 años, recibió la noticia más aterradora que cualquier persona pueda imaginar: padecía un cáncer avanzado y poco se podía hacer. Su madre lo acompañaba y sus lágrimas caían sobre su pecho mientras intentaba consolarlo.

—¿Por qué a mí? —preguntaba Franklin entre sollozos.

De regreso a casa, su madre lo abrazaba y le susurraba recuerdos de su infancia: los juegos nocturnos, los viajes a la playa con su padre, las noches compartidas juntos por frío o miedo. Intentaba transmitirle fuerza y esperanza, asegurándole que siempre habían superado las dificultades y que esta vez no sería la excepción.

Al amanecer, Franklin fue al cementerio a visitar la tumba de su padre. —Tal parece que nos encontraremos muy pronto, padre. Me haces demasiada falta. Ahora que me voy, pienso en mi madre, que quedará sola —susurró, mientras las lágrimas recorrían su rostro.

Su madre, al notar su ausencia, comenzó a buscarlo con preocupación. Lo encontró descompuesto y llorando, pero juntos regresaron a casa. Durante semanas, Franklin perdió peso, su rostro se volvió pálido y ojeroso, y su mirada reflejaba tristeza y resignación. Su madre permaneció a su lado, intentando aparentar fortaleza.

Los días de hospitalización fueron breves; no había tratamiento que prolongara su vida. Su madre decidió no separarse de él ni un instante, compartiendo cada hora, cada recuerdo y cada palabra de amor. En una noche memorable, Franklin le pidió: —Mami, cuéntame las historias que me leías al dormir y abracémonos. Su madre, entre lágrimas, narró cada cuento que recordaba hasta quedarse dormida junto a él.

Al amanecer, los rayos de sol iluminaron la habitación y su madre descubrió que era la última vez que abrazaría a su hijo. Franklin había partido, dejando un recuerdo imborrable y una enseñanza sobre el amor incondicional y la fragilidad de la vida.

Amarga Confesión

Alberto, un joven de 21 años, llevaba meses enamorado de Carolina, una compañera universitaria de 26 años. Cada día, al verla pasar, su corazón latía con fuerza, pero la timidez y la indecisión lo mantenían en silencio. Finalmente, un martes decidió iniciar la conversación por redes sociales.

—Hola —escribió Alberto.

Carolina tardó media hora en responder: —Hola, ¿qué tal?

Alberto sentía que cada mensaje era un escalón hacia la felicidad, pero también un riesgo. Con paciencia, comenzaron a intercambiar palabras y poco a poco su relación creció. Después de semanas de conversaciones, Alberto decidió confesarle sus sentimientos en persona.

—Carolina, desde hace meses mi corazón necesita expresarte algo muy especial. Eres la persona que más he amado; tus ojos, tu risa y tus pensamientos son una poesía que repite en mi mente cada día. Tú eres el motor que impulsa mi corazón —dijo Alberto, mientras sostenía sus manos.

Carolina lo miró, sorprendida y asustada: —Me agradas, pero hay otro chico que me interesa —respondió. El corazón de Alberto se rompió, y esa noche lloró, comprendiendo que la valentía a veces tiene un precio. Desde entonces, su relación cambió: Carolina lo evitaba, y él aprendió que incluso las confesiones más sinceras no siempre reciben la respuesta que deseamos.

Un Matrimonio Fracasado

Marco, un hombre de 29 años, conoció a Elena, de 20, en un parque. La atracción fue inmediata, y tras tres meses de noviazgo, Marco le propuso matrimonio con un pañuelo bordado que contenía los anillos. Elena aceptó emocionada, y planearon la boda en dos meses. La ceremonia fue deslumbrante, y la luna de miel un sueño hecho realidad.

Sin embargo, tras la primera noche, Elena descubrió que Marco ocultaba un secreto: había contraído VIH antes de la boda. La noticia destruyó su mundo. La tristeza y la desesperanza marcaron sus días, y poco después, Marco falleció. Elena, devastada, murió un año más tarde. La historia muestra que la apariencia y el amor romántico no siempre reflejan la verdad detrás de las relaciones humanas, y que la honestidad es fundamental para la vida en pareja.

Las Preocupaciones en el Mundo

El ser humano es inherentemente inconforme. Desde la infancia hasta la vejez, las preocupaciones cambian de forma, pero nunca desaparecen. Los niños se preocupan por juguetes; los adolescentes, por relaciones y aceptación social; los adultos, por estudios, trabajo, pareja, casa y familia; y los ancianos, por salud y recuerdos.

La vida está llena de desafíos, alegrías, miedos y responsabilidades. A veces nos detenemos a reflexionar sobre lo que hicimos y lo que podríamos haber hecho diferente. En el fondo, todos buscamos estabilidad, amor y reconocimiento. Las preocupaciones son inevitables, pero aprender a convivir con ellas nos permite disfrutar cada momento de la vida con mayor conciencia y gratitud.

La Bendita Cura

En Rusia, un grupo de científicos encabezado por la doctora Alina descubrió un método para combatir la ignorancia, considerada la enfermedad más peligrosa de la humanidad. Según la doctora: “La ignorancia mata sueños, ilusiones y vidas. Hay dos tipos: el ignorante sabio, que reconoce su desconocimiento y busca aprender, y el ignorante soberbio, que cree saberlo todo y se engaña a sí mismo.”

Aplicaron un tratamiento educativo y nutricional a los niños de un poblado conflictivo. Con los años, los habitantes se transformaron: eran pacíficos, amables y conscientes del entorno. Marko, uno de los niños que recibió el tratamiento, se convirtió en adulto y abogado, agradeciendo a la doctora por su transformación. La doctora le recordó que la verdadera cura estuvo en su esfuerzo y aprendizaje; las gotas solo ayudaron, pero la responsabilidad del cambio fue suya. Esta historia refleja que la educación y la voluntad personal son las herramientas más poderosas para cambiar vidas y sociedades.

Espero que compartas las entrada😎. ¡Gracias!

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