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Playa La Barqueta y la conservación de las tortugas marinas en Panamá

Playa La Barqueta, ubicada en la provincia de Chiriquí, representa uno de los sitios más importantes para la conservación de tortugas marinas en Panamá. A través de iniciativas comunitarias y proyectos de monitoreo, diferentes voluntarios luchan por proteger especies que han habitado el planeta durante millones de años.

🌎 Formación del istmo de Panamá

Hace aproximadamente unos 25 millones de años se comenzó a formar el istmo de Panamá, originándose entonces una franja de tierra que se terminó de consolidar hace unos 3 millones de años. Este puente biológico propició las condiciones necesarias para que se intercambiara la flora y fauna entre América del Norte y América del Sur.

Gracias a este fenómeno geológico se originaron nuevos hábitats que fueron aprovechados por diferentes especies, entre ellas las tortugas marinas. Estos animales han estado en nuestro planeta desde hace decenas de millones de años; sin embargo, sus poblaciones han disminuido drásticamente debido a la influencia del ser humano.

Playa La Barqueta en Chiriquí

Vista de Playa La Barqueta, importante refugio para tortugas marinas.

🏖️ Playa La Barqueta: un refugio natural

Playa La Barqueta, en Chiriquí, es uno de esos pocos lugares que todavía le brindan esperanza a las tortugas marinas para seguir sobreviviendo en el planeta. Esta playa se encuentra ubicada en el distrito de Alanje, aproximadamente a 30 o 35 minutos de la ciudad de David.

El lugar posee arenas grises y un oleaje muy fuerte. Actualmente, la playa tiene cierta mala reputación debido a que varias personas han perdido la vida en sus aguas. En 1994 fue declarada Refugio de Vida Silvestre y se supone que comprende unas 5000 hectáreas entre playas, humedales y zonas boscosas.

Sin embargo, diferentes proyectos urbanísticos han provocado discusiones entre lugareños y propietarios de terrenos. También es importante mencionar que para llegar a la playa es necesario recorrer un camino de piedra de aproximadamente 3 a 4 kilómetros, lo que dificulta el acceso al área.

A pesar de las dificultades, el paisaje resulta impresionante. Durante la visita el día estaba soleado y con bastante brisa, creando un ambiente ideal para conocer uno de los proyectos de conservación de tortugas marinas más importantes de la zona.

Basura en la Barqueta Chiriquí

Hay mucha basura.

🚯 Problemas ambientales y contaminación

Durante el recorrido fue evidente la contaminación que afecta la playa. A pesar de existir letreros con mensajes conservacionistas, todavía muchas personas dejan basura en el lugar. También se observó una bandera roja, señal de peligro por las condiciones del mar.

La acumulación de desechos representa una seria amenaza para las especies marinas. Plásticos, latas y otros residuos terminan en el océano y afectan tanto a las tortugas como a peces y otras formas de vida marina.

🐢 Tortugas marinas presentes en Panamá

Panamá reporta la presencia de cinco especies de tortugas marinas:

  • Tortuga carey
  • Tortuga caguama
  • Tortuga verde
  • Tortuga lora
  • Tortuga canal o baula

Sin embargo, en Playa La Barqueta anidan principalmente la tortuga lora, la tortuga carey y la tortuga verde. Hace muchos años también se reportaron algunos avistamientos de la tortuga baula.

Liberación de tortugas marinas

Las liberaciones de tortugas representan esperanza para la conservación marina.

🎤 Entrevista con Alexander Rojas

📌 El trabajo de conservación

Después de aproximadamente una hora fue posible obtener una entrevista con Alexander Rojas, integrante del proyecto de conservación “Rastro de Vida”. Según explicó, el grupo monitorea constantemente Playa La Barqueta y otros puntos cercanos donde anidan tortugas marinas.

“La tortuga marina juega un papel importante en el ecosistema porque mantiene el equilibrio de la zona y también contribuye con el turismo”.

Rojas comentó que la especie más frecuente en la zona es la tortuga lora. Además, destacó que el proyecto ha mostrado resultados positivos en los últimos años.

📈 Incremento en los nidos protegidos

En 2022 el proyecto logró recolectar aproximadamente 145 nidos, mientras que posteriormente alcanzaron alrededor de 195 nidos protegidos. Esto demuestra un importante avance en las labores de conservación.

🤝 El llamado a las autoridades y la comunidad

Alexander Rojas también hizo un llamado a las autoridades municipales y ambientales para que participen activamente en la protección de las tortugas marinas. Señaló que Playa La Barqueta es extensa y requiere más viveros y mayor apoyo institucional.

Igualmente invitó a la población a mantener limpias las playas y a colaborar como voluntarios en actividades de monitoreo, construcción de viveros y liberación de tortugas.

“No dejemos basura en las playas. Debemos tomar conciencia para proteger las especies marinas y el medio ambiente”.

🌿 Reflexión final

Playa La Barqueta representa uno de los sitios más importantes para la conservación de tortugas marinas en Panamá. A pesar de las amenazas ambientales y los problemas de contaminación, diferentes grupos de voluntarios continúan trabajando para proteger estas especies ancestrales.

La conservación de las tortugas marinas depende tanto del apoyo de las autoridades como de la conciencia de cada visitante. Mantener limpias las playas y participar en iniciativas ambientales puede marcar la diferencia para garantizar la supervivencia de estas especies en el futuro.

Oris Rodríguez y la Paleobotánica en Panamá

Oris Rodríguez y la paleobotánica en Panamá: los fósiles que revelan la historia perdida del istmo

Oris Rodríguez y fósiles vegetales de Panamá
Oris Rodríguez es una reconocida científica panameña

Panamá es conocido mundialmente por su biodiversidad, sus selvas tropicales y el Canal interoceánico. Sin embargo, bajo el suelo panameño existe otro world mucho más antiguo y silencioso: el de los fósiles vegetales que guardan la memoria de bosques desaparecidos hace millones de años.

Troncos petrificados, hojas fosilizadas y antiguas maderas convertidas en piedra permiten reconstruir cómo era el istmo antes de convertirse en el puente natural entre Norte y Sudamérica.

En este fascinante campo científico destaca la labor de la paleobotánica panameña Oris Rodríguez, considerada una pionera en el estudio de plantas fósiles en Panamá. Gracias a sus investigaciones, hoy sabemos que gran parte del territorio panameño conserva evidencias de antiguos ecosistemas tropicales, volcanes activos y cambios climáticos extremos ocurridos durante millones de años.

🔎 Si deseas conocer más sobre el origen geológico del istmo y los antiguos volcanes de Panamá puedes leer este artículo:

Historia geológica de Panamá: volcanes, bosques fósiles y el origen del istmo

¿Qué es la paleobotánica?

La paleobotánica es una rama de la ciencia que estudia plantas fósiles para entender cómo evolucionaron los ecosistemas del pasado. Aunque muchas personas imaginan fósiles de dinosaurios o mamíferos gigantes, las plantas fósiles son igual de importantes, ya que permiten reconstruir climas antiguos, procesos geológicos y transformaciones ambientales que moldearon la Tierra.

Uno de los aspectos más sorprendentes de las investigaciones de Oris Rodríguez es la relación entre los fósiles vegetales y el origen geológico de Panamá. Antes de convertirse en el istmo que conocemos hoy, Panamá era un archipiélago de islas volcánicas rodeadas por océanos.

Durante millones de años, volcanes, erupciones y movimientos tectónicos fueron construyendo lentamente el territorio panameño. Gracias a esos ambientes volcánicos, muchos árboles quedaron enterrados bajo cenizas y sedimentos ricos en minerales.

Con el paso del tiempo ocurrió un proceso conocido como permineralización, mediante el cual los tejidos de las plantas fueron reemplazados lentamente por minerales como sílice y carbonatos, transformando la madera en roca sin destruir su estructura original.

Las maderas fósiles de Panamá

Estos fósiles son extremadamente valiosos porque permiten identificar especies antiguas relacionadas con árboles actuales como el espavé, el marañón, el cativo y otras plantas tropicales que aún forman parte de los bosques panameños.

Algunos estudios incluso sugieren que ciertas familias vegetales llevan presentes en Panamá desde hace millones de años.

Sin embargo, el patrimonio fósil panameño enfrenta graves amenazas. Muchas maderas fósiles están siendo extraídas y vendidas informalmente como decoración para hoteles, jardines o residencias privadas.

Troncos fósiles en el museo del Valle de Antón Panamá
Tronco fósil en el museo del Valle de Antón

El problema es que, al perderse el contexto científico de estas piezas, desaparece también información invaluable sobre los antiguos ecosistemas del país.

🌿 Descubre más sobre las maderas fósiles y su importancia científica en este artículo:

Maderas fósiles en Panamá: ciencia, cambio climático y un patrimonio en riesgo

Los fósiles y el cambio climático

Los fósiles vegetales también son fundamentales para entender el cambio climático. Al analizar antiguos bosques tropicales, los científicos pueden descubrir cómo reaccionaron las plantas frente a épocas de enfriamiento global, sequías extremas o incrementos de temperatura ocurridos millones de años atrás.

Esta información resulta muy útil para comprender cómo podrían responder los ecosistemas modernos al cambio climático actual.

Otro aspecto fascinante de la paleobotánica panameña es que muchos hallazgos aún permanecen prácticamente sin estudiar. Existen fósiles en playas, ríos, cortes de carretera y zonas montañosas del país.

Hojas fósiles de Panamá encontradas en el Biomuseo
Hojas fósiles encontradas en Panamá

Regiones como Azuero, Veraguas, Chiriquí y Punta Burica poseen un enorme potencial científico. En algunos sitios incluso han aparecido troncos carbonizados relacionados con antiguas erupciones volcánicas del Barú.

El legado científico de Oris Rodríguez

La labor de Oris Rodríguez también ha abierto nuevas oportunidades académicas para jóvenes interesados en paleontología y geología.

Actualmente existen iniciativas para formar nuevos especialistas panameños capaces de investigar los fósiles del país y proteger este patrimonio natural antes de que desaparezca.

La historia natural de Panamá todavía guarda innumerables secretos bajo sus montañas, playas and selvas. Cada fósil descubierto representa una ventana hacia ecosistemas desaparecidos hace millones de años.

Gracias al trabajo científico de investigadores como Oris Rodríguez, hoy comenzamos a comprender que Panamá no solo es un puente biológico moderno, sino también un extraordinario archivo geológico que conserva la memoria profunda de antiguos bosques tropicales y volcanes que dieron forma al istmo.

📚 Si quieres profundizar todavía más en la paleobotánica panameña y los fósiles vegetales, te recomiendo este artículo relacionado:

Descubriendo el pasado de Panamá: la paleobotánica y los fósiles vegetales

El lago de Río Sereno y la increíble ruta panorámica desde Volcán, Chiriquí, Panamá

La espectacular ruta entre Volcán y Río Sereno en Chiriquí

Ruta al lago de Río Sereno
Lago de Río Sereno una de las maravillas de Chiriquí

Paisajes y desafíos en la vía

La ruta entre Volcán y Río Sereno, en la provincia de Chiriquí, es considerada una de las carreteras más hermosas de Panamá. Este recorrido atraviesa montañas, bosques y miradores naturales hasta llegar al famoso lago de Río Sereno. Sus paisajes verdes, montañas cubiertas de neblina y vistas panorámicas convierten cada kilómetro en una experiencia inolvidable. Sin embargo, toda esa belleza también viene acompañada de cierto peligro. Lamentablemente, en esta vía ya se han registrado accidentes fatales, por lo que conducir con precaución es indispensable.

Eso sí, el riesgo no significa que no puedas disfrutarla con tu familia. Al contrario, se trata de un recorrido espectacular que vale completamente la pena si manejas con calma y responsabilidad. Para llegar, solo debes dirigirte al poblado de Volcán y continuar recto, sin tomar la desviación hacia Cerro Punta.

Durante todo el trayecto aparecen decenas, o quizá cientos, de lugares perfectos para detenerse a tomar fotografías. Pero mientras disfrutas del paisaje, también notarás algo muy característico de esta carretera: sus incontables curvas. Son kilómetros y kilómetros de vueltas pronunciadas que exigen mucha atención al volante.

Puntos clave y paradas en el trayecto

Aproximadamente media hora después de salir de Volcán, llegarás a un sitio que creo es el beneficio de café Durán. Siempre que paso por allí hago una parada. El clima fresco, la vegetación y las vistas hacen de este lugar un excelente punto para descansar y capturar fotografías increíbles, especialmente durante el verano.

Más adelante, el recorrido se vuelve aún más mágico. En algunos tramos, el bosque parece abrazar completamente la carretera. Si tienes suerte, podrías encontraste con animales típicos de la zona. En verano es común ver poros, aunque también pueden aparecer camiones transitando la vía, así que conviene mantenerse alerta en todo momento.

Y después de tantas curvas, finalmente llega la recompensa: el hermoso lago de Río Sereno. Algunas personas dicen que tiene la forma del mapa de Panamá, aunque personalmente no logro verlo tan claro. ¿Ustedes qué opinan?


Artículos recomendados de Chiriquí

Lo cierto es que este lugar posee una belleza impresionante en cualquier época del año. En verano, el clima despejado permite disfrutar vistas espectaculares, mientras que en temporada lluviosa el intenso verdor transforma el paisaje en algo aún más especial.

Galería de fotografías de la ruta

Fotos del lago de Río Sereno
"Vista aérea del lago"
Ruta hacia Río Sereno
Ruta hacia Río Sereno
árboles poros hacia río sereno Chiriquí
Poros en la vía hacia Río Sereno
Calles hacia río sereno Chiriquí
Calles hacia Sereno
Beneficio Café Durán
Beneficio Café Durán
Fotos del lago de sereno chiriquí
Vista del lago

¿Vale la pena visitar Río Sereno?

Definitivamente sí. La ruta entre Volcán y Río Sereno combina paisajes impresionantes, clima fresco y uno de los lagos más bellos de Chiriquí. Aunque se debe conducir con mucha precaución por las curvas, el recorrido es una experiencia inolvidable para quienes aman la naturaleza y la fotografía.

Ranas y anfibios de Panamá en peligro: especies conservadas en la EVACC Foundation

Anfibios en conservación en Panamá y su relación con la EVACC Foundation

Ranas de Panamá

En relación con las especies de anfibios presentes en la región, podemos mencionar a la rana dorada de años anteriores, así como otras especies de gran importancia ecológica como la rana lémur. Esta última es una especie de coloración llamativa, considerada una de las más bellas de la región.

También se encuentra la rana conocida como “rana de hojas” o rana arborícola, la cual vive principalmente en los árboles, siendo una especie adaptada a ambientes forestales. Además, tenemos especies del género Gastrotheca, las cuales presentan comportamientos más sociales y hábitos nocturnos.

Otra especie importante es la rana del género Agalychnis, un grupo de anfibios centroamericanos que evolucionó en la región del istmo centroamericano. Dentro de este grupo se incluyen varias especies de gran relevancia ecológica.

En total, en la región se registran aproximadamente nueve especies importantes de anfibios dentro de los programas de conservación, muchas de las cuales forman parte de los esfuerzos realizados por la EVACC Foundation (El Valle Amphibian Conservation Center), una de las principales instituciones dedicadas a la reproducción y protección de anfibios en Panamá.

Estas especies pueden considerarse “especies paraguas”, ya que su conservación permite proteger indirectamente a muchas otras especies que comparten su hábitat.

Agalychnis lemur: la rana lémur

Un ejemplo destacado es Agalychnis lemur, conocida como la rana lémur. Es una especie nocturna de tamaño relativamente pequeño, con longitudes entre 2.5 y 3 pulgadas. Las hembras suelen ser ligeramente más grandes que los machos.

Su reproducción ocurre principalmente durante los meses de marzo, coincidiendo con el inicio de la temporada lluviosa. Se reproduce en zonas de agua estancada dentro de quebradas en tierras altas, generalmente por encima de los 400 metros sobre el nivel del mar.

Anteriormente, esta especie fue clasificada dentro del género Phyllomedusa, pero en los últimos años fue reasignada al género Agalychnis.

Una de sus características más llamativas es su cambio de coloración. Durante el día presenta un color verde brillante que le permite camuflarse mientras descansa, ya que es una especie nocturna. Durante la noche, su coloración cambia a tonos rojizos o rojo vino, lo que puede tener funciones de comunicación o evasión de depredadores.

En términos de conservación, esta especie enfrenta amenazas similares a las de la rana dorada panameña, principalmente debido a la pérdida de hábitat y la presencia del hongo quítrido (Batrachochytrium dendrobatidis), un patógeno que afecta gravemente a los anfibios.

Sin embargo, se ha registrado recientemente la observación de un individuo en el área del Valle de Antón, así como la presencia de una masa de huevos, lo cual representa evidencia importante de que la especie podría estar retornando a la zona después de aproximadamente 15 años sin registros confirmados.

Este hallazgo podría indicar dos posibilidades: por un lado, que algunas poblaciones estén desarrollando cierto grado de resistencia al hongo; o por otro, que exista migración desde áreas no afectadas.

Estudios recientes publicados en revistas científicas como Science han demostrado que la virulencia del hongo quítrido no ha disminuido significativamente en los últimos años. Por lo tanto, el regreso de algunas especies no se debe necesariamente a una reducción del patógeno, sino posiblemente a mecanismos de resistencia o recolonización.

En conclusión, Agalychnis lemur representa un caso importante dentro de los estudios de conservación de anfibios en Centroamérica, y su seguimiento es clave para comprender la dinámica entre enfermedades emergentes y la supervivencia de especies en la naturaleza.

Birding Paradise: El Refugio Natural de las Aves en Chiriquí, Panamá

Actualizado: Mayo / 2026

En las montañas y paisajes verdes de la provincia de Chiriquí existe un pequeño santuario natural que se ha convertido en uno de los sitios más importantes para la observación de aves en Panamá. Se trata de Birding Paradise, un espacio dedicado a la conservación, la educación ambiental y el turismo ecológico.

Este sitio, ubicado en el corregimiento de Paraíso, distrito de Boquerón, ha llamado la atención de observadores de aves, fotógrafos y científicos de distintas partes del mundo gracias a su extraordinaria biodiversidad.

Birding Paradise en Chiriquí Panamá

La historia de Birding Paradise

“Hola, mi nombre es Misael Rivera y soy guía local aquí en Birding Paradise”, comenta con orgullo el encargado de este reconocido sitio de observación de aves.

Desde el año 2016, Birding Paradise se ha consolidado como uno de los principales puntos de observación de aves en Panamá. A nivel nacional e internacional es conocido como un verdadero hotspot, término utilizado para describir sitios de enorme importancia biológica.

Un hotspot de biodiversidad en Panamá

Hasta la fecha, Birding Paradise ha registrado alrededor de 314 especies de aves, una cifra impresionante considerando el reducido tamaño de la propiedad.

“Lo que hemos querido hacer aquí es devolverle un poco de lo que el ser humano le quitó al bosque”.

Aves migratorias y especies endémicas

Panamá alberga más de 240 especies de aves migratorias y muchas de ellas utilizan esta región de Chiriquí como punto de descanso. Recientemente se registraron la Reinita Hornera y el Swainson’s Thrush.

Aves de Birding Paradise

Educación ambiental e investigación científica

El lugar ha sido visitado por estudiantes, investigadores y expertos como George Angehr, reconocido autor de la guía de aves de Panamá.

Un refugio natural que protege la biodiversidad

Birding Paradise representa un ejemplo inspirador de conservación y turismo ecológico en Chiriquí. Este pequeño santuario natural demuestra cómo la restauración de los bosques y la protección de la biodiversidad pueden convertir un espacio reducido en uno de los puntos más importantes para la observación de aves en Panamá.

¿Pueden los mosquitos esterilizados reducir el dengue en Panamá?

Mosquitos esterilizados: la tecnología que buscaba combatir el dengue en Panamá

El Dengue en Panamá

En el año 2021 conversamos con la licenciada Yamilka Díaz, del Instituto Conmemorativo Gorgas, sobre una de las tecnologías más llamativas que se han propuesto para combatir los mosquitos transmisores de enfermedades en Panamá: la liberación de mosquitos esterilizados para reducir sus poblaciones de manera controlada.

La idea parecía salida de una película de ciencia ficción. En lugar de combatir a los mosquitos únicamente con insecticidas o fumigaciones, los científicos buscaban intervenir directamente en su capacidad de reproducción. El método consistía en criar mosquitos machos en laboratorios y esterilizarlos mediante diferentes técnicas biotecnológicas. Luego, estos eran liberados en zonas específicas para aparearse con hembras silvestres, produciendo huevos inviables y disminuyendo poco a poco la población.

Durante años, esta estrategia generó interés internacional porque ofrecía una alternativa más precisa y menos contaminante frente al uso excesivo de químicos. Además, tenía el potencial de ayudar a controlar enfermedades transmitidas por mosquitos, como el dengue, zika y chikungunya, problemas que afectan constantemente a Panamá y otros países tropicales.

Según explicaba la licenciada Díaz, las investigaciones habían mostrado resultados prometedores en ciertos lugares del mundo. Sin embargo, la situación panameña presentaba desafíos mucho más complejos. Aunque la tecnología funcionaba bastante bien en áreas controladas o en países con estaciones marcadas, donde las poblaciones de mosquitos aumentan principalmente durante épocas cálidas específicas, Panamá posee condiciones ambientales muy distintas.

Aquí, las lluvias pueden extenderse durante gran parte del año, manteniendo humedad constante y creando innumerables sitios de reproducción. Un simple recipiente con agua acumulada puede convertirse rápidamente en un criadero perfecto. En muchos casos, los mosquitos solo necesitan pocos días para completar parte importante de su ciclo biológico.

Además del clima tropical, existe otro factor difícil de controlar: la actividad humana. La expansión urbana desordenada, la acumulación de basura, el abandono de recipientes en patios y terrenos baldíos, así como los problemas relacionados con el suministro irregular de agua potable, favorecen enormemente la proliferación de mosquitos.

En varias regiones del país, muchas familias se ven obligadas a almacenar agua en tanques, cubetas o barriles debido a fallas en el abastecimiento. Aunque esta práctica es necesaria para la vida diaria, también crea condiciones ideales para que los mosquitos depositen sus huevos si los recipientes no se mantienen correctamente sellados o limpios.

La conversación también dejó algo muy claro: ninguna tecnología puede resolver por sí sola un problema tan ligado al comportamiento humano y al entorno social. Incluso si Panamá lograra implementar programas avanzados de control biotecnológico, seguiría siendo necesaria una fuerte participación comunitaria.

La licenciada Díaz destacaba que la educación ambiental y la colaboración ciudadana son elementos fundamentales. Si una comunidad elimina regularmente recipientes con agua estancada, mejora el manejo de desechos y participa activamente en campañas de limpieza, el impacto puede ser enorme incluso sin tecnologías extremadamente costosas.

Sin embargo, alcanzar esa cohesión social no es sencillo. En cualquier sociedad existen personas muy comprometidas con la prevención, pero también otras que, por falta de tiempo, recursos o conciencia, no participan activamente. Basta un pequeño número de criaderos abandonados para permitir que los mosquitos continúen reproduciéndose.

Otro aspecto importante es el costo. Estas tecnologías requieren laboratorios especializados, producción masiva de insectos, monitoreo constante y liberaciones periódicas. Implementarlas a gran escala representa inversiones millonarias que muchos países todavía analizan cuidadosamente antes de adoptarlas de manera permanente.

Aun así, la investigación continúa avanzando. Los científicos siguen buscando formas más eficientes y sostenibles de controlar enfermedades transmitidas por mosquitos. Panamá, debido a su biodiversidad, clima tropical y posición geográfica, se mantiene como un escenario importante para estudios relacionados con salud pública y control vectorial.

La idea de combatir mosquitos utilizando su propia biología sigue despertando curiosidad y debate. Más allá de la tecnología, la conversación con la licenciada Yamilka Díaz dejó una reflexión importante: muchas veces, las soluciones más efectivas no dependen únicamente de laboratorios sofisticados, sino también de pequeños cambios cotidianos realizados por millones de personas.


Cerro La Garita en Remedios, Chiriquí: Historia de la Ciudad Fundada en 1589 y Sus Vestigios


Cerro La garita Chiriquí

Índice del contenido


La ciudad más antigua de Chiriquí

Aquí, señores, en este sitio que a simple vista podría no parecer de gran interés para muchos, se asentó la población más antigua de lo que hoy llamamos Chiriquí. Fue hace más de 400 años, y aún quedan vestigios de aquella población fundada en 1589 por el capitán Martín Gutiérrez, conocida como Nuestra Señora de Los Remedios. Resulta llamativo, incluso sorprendente, que un lugar con tanta importancia histórica para Chiriquí tenga tan poca información disponible en Internet o en fuentes accesibles al público general.

Inicio de la aventura

Nuestra aventura comenzó precisamente desde aquí, desde la vía Interamericana. Con anticipación ya había contactado al municipio de Remedios para que me consiguieran un guía que nos acompañara hasta el Cerro La Garita, que es donde se asentaba aquella antigua población, fundada hace 433 años. El objetivo era recorrer el camino original, observar el terreno, el paisaje y, sobre todo, tratar de imaginar cómo habría sido la vida hace más de cuatro siglos en este lugar.

Para llegar al Cerro La Garita tuvimos que atravesar primero la finca privada de unos terratenientes. En ese tramo, nos topamos con un coyote, un encuentro inesperado para mí, pues no estoy muy acostumbrado a ver animales silvestres así de cerca cuando realizo mis exploraciones. Fue un momento breve, pero nos recordó que estamos en un entorno todavía muy natural y con fauna propia.

El ascenso al Cerro La Garita

Continuando con nuestra aventura, finalmente llegamos al pie del Cerro La Garita. La caminata fue exigente: tomamos alrededor de 30 a 40 minutos subiendo entre senderos poco marcados, raíces, piedras y vegetación densa. El sol del mediodía hacía todo más desafiante, especialmente si llevas equipo fotográfico pesado. Son prácticamente dos lomas consecutivas que hay que ascender para finalmente presenciar un espectáculo de paisajes incomparable.

Las vistas estratégicas y el peligro pirata

Cuando estás en este lugar comprendes por qué los antiguos habitantes decidieron asentarse aquí. La vista es impresionante: en días claros puedes divisar la Isla de Coiba, así como otras islas menores en el océano Pacífico. También se observa un cerro peculiar conocido como Pan de Azúcar, el cual muchas personas en redes sociales han comparado con una pirámide —aunque personalmente no estoy de acuerdo con esa interpretación.

El guía Harold González, del municipio de Remedios, explicó que desde aquí se observan ríos, manglares, la Interamericana y amplias zonas costeras. Sin embargo, estas vistas maravillosas pudieron ser parte de la desgracia del antiguo poblado, ya que los piratas que asolaban la región durante los siglos XVI y XVII probablemente divisaron esta población y buscaron saquearla.

El pozo de la Virgen de oro

Luego visitamos el pozo donde, según la tradición oral, fue enterrada la antigua imagen de la Virgen de Los Remedios para protegerla de los piratas. La historia dice que los pobladores enterraron la figura sagrada para salvarla del saqueo. La verdad es que es una verdadera rareza que aún sin ningún tipo de conservación existan bloques todavía..

Restos de la antigua iglesia

Después nos dirigimos a lo que queda de la antigua iglesia del pueblo. En medio de la maleza aún se distingue un camino de piedras que formaba parte del trazado original. Actualmente se observa una racha reciente hecha para celebrar una misa en conmemoración de la fundación de Remedios el 15 de agosto, la misma fecha de fundación de la ciudad de Panamá.

Muchas piezas arqueológicas recuperadas se encuentran ahora resguardadas en el museo local: fragmentos de cerámica, herramientas y objetos de uso cotidiano que narran la historia de quienes vivieron aquí.

Petroglifos y presencia indígena

En los alrededores también hay rocas con petroglifos, evidencia clara de que este sitio fue habitado desde tiempos mucho más antiguos, incluso antes de la llegada de los europeos. Su significado exacto es desconocido: pudieron ser símbolos sagrados, marcas territoriales o expresiones artísticas de las culturas indígenas que habitaron esta región.

Reflexión final

Este recorrido dejó una impresión profunda. Los lugares que parecen olvidados muchas veces son los que más tienen para enseñar, y Cerro La Garita es uno de ellos. Aquí se mezclan historia colonial, cultura indígena, tradiciones religiosas y paisajes impresionantes. Aún queda mucho por investigar y descubrir.

Gracias por tomarte el tiempo de conocer esta historia. Comparte este contenido con familiares y amigos, y sígueme en mis redes sociales y en YouTube como Yo Amo Chiriquí para más exploraciones históricas y naturales.